miércoles, 28 de marzo de 2012

Pintando la música

Me gustaría compartir con vosotros unos vídeos en los que se muestra la interrelación de distintos lenguajes en el contexto de expresión artística, como es el lenguaje plástico y la música. 

En este primer vídeo se muestra la realización de un lienzo a ritmo de la música en directo. Nos enseña, a través de los trazos y los colores, las sensaciones experimentadas y la forma plasmarlas en un lienzo.


En este otro, se plasma la realización de un dibujo sobre un cristal siguiendo el ritmo de la música, expresando con el movimiento de los brazos, los trazos característicos con los que podemos interpretar el ritmo musical.

viernes, 2 de marzo de 2012

¿Por qué dibujan así los niños?

El arte de dibujar, como el de escribir, es un proceso de aprendizaje complejo, en el que el niño va asimilando diferentes conceptos y destrezas, pasando por diferentes estadios de desarrollo.

En un primer estadio, los niños carecen de la habilidad necesaria para trazar las líneas debidas con un lápiz o un pincel, manifiestan un control motor incompleto, aunque son lo bastante precisas para indicar lo que el dibujo quiere ser, para mostrar lo que el niño pretende. Se limitan a producir movimientos que dejan una marca en el papel, cosa que les produce una gran sensación. Utilizan el dibujo como un juego, intentando imitar la realidad y representando aquello que le interesa, le preocupa, desea, le emociona…

La observación es la clave de sus representaciones. Pero el sentido de la vista, sin el sentido del tacto, sería incapaz de comunicar una imagen fiel de cómo son realmente las cosas tridimensionales.

El niño hace dibujos simples porque le satisface todas las condiciones que a su entender debe cumplir una representación. Inventa formas que encarnen satisfactoriamente la generalidad visual de lo que ve, a través de una gran experimentación. Lo mismo ocurre con el color, no imita sino que inventa colores equivalentes que representan los rasgos pertinentes del modelo en el que se está fijando.

Los primeros garabatos del niño no pretenden representar nada: son una forma de la delectable actividad motora con que el niño ejercita sus miembros, con el placer adicional de ver cómo deja rastros visibles en el papel, siendo una experiencia emocionante.

El niño necesita mucho movimiento, y por lo tanto el dibujo empieza siendo un jugueteo sobre el papel. La forma, el alcance y la orientación de los trazos vienen determinados por la construcción mecánica del brazo y de la mano, así como por el temperamento y humor del niño, esto es el comienzo del movimiento expresivo. Además de expresivo, el movimiento es también descriptivo. La espontaneidad de la acción es controlada por la intención de imitar propiedades de las acciones u objetos.